El reto

Superar el uso de la perspectiva de género en el urbanismo como mero instrumento de análisis y pasar a incidir en las políticas urbanísticas desde la vida cotidiana, los cuidados, la accesibilidad y la seguridad para todas las personas.

Aprovechando la convergencia entre la necesidad de actualización del Mapa de la Ciudad Prohibida de Durango y el proceso de revisión del PGOU del municipio, se ha abierto una grieta que ha permitido incluir la perspectiva de género de una manera transversal en la revisión y diseño del modelo urbano de la ciudad.

El urbanismo ha sido tradicionalmente considerado una disciplina neutra y es concebido desde los valores imperantes en nuestra sociedad al mismo tiempo que los reproduce. De cara a atender a la diversidad e inclusividad de las personas, las ciudades se enfrentan al reto de repensar los valores sobre los que se fundamenta urbanismo actual y atender a las propuestas que el urbanismo feminista plantea, poniendo así en el centro de las decisiones urbanas la vida cotidiana de las personas, tanto en la esfera pública como privada, y dando énfasis a la visibilización y valoración de los trabajos reproductivos y de la diversidad de cuerpos que habitan las ciudades.